Cubrepuños: ande yo caliente...

Muy bien, vamos a hacer un pequeño experimento.

Hazte con una barra de metal, y enfríala. Hasta unos 0ºC, cinco grados arriba o abajo. Ahora sujétala con la mano. Ya, ya sé que está muy fría. Venga, te dejo que le envuelvas el extremo con una lámina de goma, y hasta que te pongas un guante bien gordo.

Vale, ahora sujétala enfrente del pecho. Sí, con el brazo lo bastante levantado para que al cabo de un rato no te circule demasiada sangre por la mano. Y ahora coloca la mano enfrente de una tobera que eche aire helado encima de esa mano. Como a 100 ó 120 km/h estará bien. ¡Ah! Y, de vez en cuando, riégate la mano con un poco de agua fría.

Aguanta ahí. Esto es lo que vas a sentir:

Al cabo de quince minutos, empezarás a sentir bastante frío en los dedos.

A la media hora, la mano te duele de frío. Bastante.

En un par de horas, habrás dejado de sentírtela. Los dedos se mueven cuando tus nervios les ordenan hacerlo, pero no tienes absolutamente ningún tacto. Mejor que lo dejes aquí, porque esto es la antesala de la congelación.

A este experimento algunos lo llamarán estupidez, o tal vez masoquismo. Y lo cierto es que tienen razón. Pero los que vamos en moto lo llamamos simplemente "conducir en invierno". Bueno, a veces también lo llamamos "¿por qué demonios no me habré venido en autobús?", y, con más frecuencia, "¡Mecag*** la ******, hace un frío de tres pares de *******, *****!"

Así que vamos a hacer algo para protegernos del frío. ¿Hacerte con unos guantes más gordos? No, al final acabas con las manos heladas igual. ¿Puños calentables? A menos que vengan de serie con la moto, son un incordio de trasto, y tienden a estropearse con la lluvia. Sólo hay una cosa universalmente reconocida como la única solución al frío en las manos: unos cubrepuños.

¡Ah! Y también están universalmente reconocidos como el accesorio más feo que se le puede llegar a poner a una moto. Feos, pero feos de narices.

Hace muchos años y dos o tres motos, me compré unos de estos para usarlos en la Vulcan 800 que tenía por entonces. Fue un error.

Los cubrepuños comerciales tienden a ser pequeños y estrechujos. Sí, mucho borrego por dentro, mucha cordura, y mucha historia, pero pequeños y estrechujos. Así que acabas con la mano medio inmovilizada por el cubrepuño, con lo que circula aún menos sangre y se te queda helada igual. Por no mencionar que te rozas y tienes que hacer fuerza tontamente cada vez que quieres accionar una maneta. Ah, y lo más divertido de todo: cada vez que cortas gas, todo el cubrepuños se mueve... y apaga el interruptor de encendido. ¿Sabes el susto que da que se pare el motor según vas a entrar en la curva bajo esa intensa lluvia?

Yo quería algo bastante más grande y holgado; algo en lo que poder mover la mano con libertad. Incluso pensé en hacer sólo un quitavientos de metal, pero al final me decidí por el cuero, y por hacer unos cubrepuños realmente grandes.

Es posible que incluso me haya pasado un poco, la verdad. Estos trastos son muy grandes.

¿He dicho ya que los cubrepuños son un accesorio tremendamente feo?

En fin, al grano. Lo primero es hacer una plantilla de cartulina con la forma básica del cubrepuños (vas a necesitar ayuda para hacer esto) Como puedes ver en la foto, hay una ranura por la que pasará el espejo. ¡Ojo! Por lo general, los dos puños no son del todo simétricos, tenlo en cuenta.


Preparas las tapas superior e inferior, mejor en cuero que no sea demasiado grueso, que no quieres que estos trastos te estorben. Y cuidado: asegúrate de dejar bastante holgura en la zona de las costuras. Vamos a darle la vuelta después de coserlo, así que deja cosa de centímetro y medio de más para que el cuero pueda curvarse.

Estas dos piezas irán unidas por una tira de cuero más grueso, que es la que hará de cortavientos, y en la que hay una también una ranura, en este caso para encajarlo en el manillar y en el cableado, más o menos como puedes ver en la fot... espera ¿y la foto? ¡Leches, no le hice fotos a estas piezas antes de coserlas! Bueno, aquí .puedes ver extremo que se encaja en el manillar, el resto de la pieza no es más que un largo rectángulo. Fíjate.también en el ensanche de la zona de la costura.


En el otro extremo vamos a tener que hacer algo para que el cubrepuños quede fijo al manillar, y no acabe apoyándose en tu mano. Podrías atornillarlo junto con el contrapeso del manillar, pero ya nos conocemos: que si ya lo quito mañana, que si hoy se me ha olvidado el destornillador, que si hoy no, que voy con mucha prisa... Total, a mitad de verano, y con los cubrepuños todavía puestos.

Así que vamos a hacer algo más sencillo de quitar y poner. Vamos a fijarlo con imanes. Con unos señores imanes, eso sí. De estos. (Cuidadín al manejar imanes de neodimio, que cuando saltan a pegarse a algo dan un señor golpe)

Para sujetarlos en su sitio, los cubrimos con una tapa de cuero que pegaremos y coseremos por la parte exterior del cortavientos. Y, ya puestos, cosemos otra pieza con un agujero por la parte interior, para ayudar a que no se deslice sobre el manillar.


Y a coserlo todo junto. Vamos a coserlo del revés, dejando la carne fuera, cosiendo flor contra flor. Empieza la costura por la esquina, donde se doblará para encajarse en el manillar, y sigue de ahí hacia los extremos (que si no, no encajará nada)


Cuidado con la tapa inferior: en la zona del manillar no hay que coserla, que por ahí tienen que pasar cables.

Una vez cosido por completo, yo aproveché para teñir lo que más tarde será el interior del cubrepuños, que la tira cortavientos aún estaba sin teñir. Para una cosa así, el tinte en aerosol va estupendamente.


Una vez bien seco el tinte, podemos dar la vuelta a toda la pieza. Mojamos bien las costuras para darles un poco de flexibilidad, y le damos la vuelta a todo como si fuera un calcetín.


Recortamos el cuero que sobre (que de alguna parte sobrará) y teñimos el exterior. Yo rematé el borde con tireta, para que vaya a juego con las alforjas que hice en su momento para la misma moto. En ese caso, es mejor que primero hagas los taladros para la tireta y que tiñas después.


Y con esto ya tenemos lo más gordo hecho. La verdad es que son feos, pero que muy feos ¿verdad?


Ya sólo nos queda el cierre. Del mismo cuero, irán remachados en la parte superior, y se irán pegando con velcro hasta envolver todo la parte interior. Tienen que dejar los huecos lo mejor cubiertos que puedas, y apoyarse en el manillar y el espejo para que todo el conjunto no se mueva.

Puedes hacerlos para que la boca del cubrepuños quede más cerrada, si quieres, pero yo quería asegurarme de que podía mover los pulgares sobre los controles sin obstáculos, así que la cosa va bastante amplia. ¡Ojo con la asimetría!


Lo ideal es usar velcro ancho, del de pegar. No porque el pegado sobre el cuero aguante gran cosa, pero al menos se sujeta lo bastante como para que se esté quieto mientras lo coses.


Ya sólo falta remachar los cierres y, muy importante, darle a todo una generosísima capa de grasa de caballo para que se mantengan bien impermeables.


Madre mía, pero qué cosas más feas.

¡Muy feas!

¡Feísimas!

Eso sí, las terminé justo a tiempo para la semana en que por fin llegó el invierno con un poco de poderío. ¡Y no veas qué diferencia! Hace unas semanas, cuando empezamos a tener algún día realmente fresco, me tenía que parar a medio camino al trabajo para meter las manos en el motor y recuperar un poco de calorcito; y una vez llegaba me iba corriendo a por un café, no para tomármelo, sino para sujetarlo un rato con las dos manos. A lo largo de la última semana, que ha hecho un frío considerable... tan pancho. Las rodillas frías, los pies fríos, pero las manos... como recién sacadas de los bolsillos después de un paseo en primavera.

8 comentarios:

JOU TOWERFAT dijo...

Serán feos, pero ''ande yo caliente y riase la gente'' no?
Buen trabajo sensei, yo tb estoy con una cosita moderna, pero después de ver lo que te has currao pa la moto, me da casi verguenza publicarlo..

Mariano Miguel dijo...

¡Qué dominio con el cuero!
La verdad yo no los veo tan feos, lo que sí, son poco aerodinámicos.
A mí hasta me han salido sabañones en las manos de usar la moto en invierno aunque lleve guantes.

Saludos!

gabriel dijo...

jajajja, le has puesto dos tricornios a la moto!

En fin, yo para pingüinos me bastan unos guantes buenos y unos puños Oxford regalo de mi santa pero ya veo que hay quien necesita más metros cuadrados, jejeje

Axil dijo...

A ver,poco a poco:

Los cubrepuños son una cosa sencilla de hacer; no requieren la más mínima habilidad, así que no me hagáis la pelota. (Son prácticos de narices, eso sí)

¿Poco aerodinámicos? Sin duda. Pero vamos, que en una naked en la que vas cortando el aire con el pecho, ¿poco aerodinámicos comparados con qué? ¡Si hasta mi lavadora debe ser más aerodinámica que yo!

(Lo de los sabañones y las llagas lo he visto en las manos de algún amigo, precisamente en algún Pingüinos. Eso tiene que doler...)

Yo tuve unos puños Oxford de esos... Y sí, sin duda yo necesito más metros cuadrados. :-)

Axil dijo...

¿¿Dos tricornios?? ¿Cómo te atreves a...?

Espera...

A ver si consigo desarrollar una argumentación para explicárselo a los verdes la próxima vez que me paren...

"Señores agentes, con lo que yo respeto y admiro al benemérito instituto, que incluso me he inspirado en sus tradicionales tocados para meter debajo mis puños y..."

No, me parece que no. En esa línea, acabo en el cuartelillo, pero fijo...

Axil dijo...

Y vaya un abrazo a él-ya-sabe-quién, que es picoleto y me estará leyendo :-)

gabriel dijo...

yo puesto a argumentar con "los chicos de Heinekken" desarrollaría mejor lo de estar en busca y captura, el coche robado, el muerto en el maletero y la pistola en la guantera...a lo mejor cuela,XD

Axil dijo...

O te llevas un tiro a mitad de proceso...